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Garzón: «Queremos que los videojuegos sean rentables, pero siempre preservando la salud pública»

A comienzos de este 2020, el ministro de Consumo de España, Alberto Garzón, abordaba la cuestión de las loot boxes en el territorio nacional. En unas primeras declaraciones, aseguraba que «tenemos que explorar cuál es la realidad en este momento», ya que la intención del gobierno es limitar su actividad.

Ahora, nuestros compañeros de Xataka, han realizado una entrevista profunda al ministro, abordando diversos temas como el juego online, el futuro de las telecomunicaciones o las propias loot boxes.

La premisa de Alberto Garzón al respecto es sencilla: «vamos a regularlas (las loot boxes) con un objetivo, que es proteger al menor». Esta declaración es el mantra principal en el que se apoya el ministerio de Consumo para defender su posición, ya que «los menores de edad (…) es un sector que normalmente se considera vulnerable porque aún está en formación su propia identidad».

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Según el ministro, este tipo de elementos dentro de los videojuegos «induce a unos esquemas mentales en los que se normaliza ese tipo de consumo, y, por lo tanto, estás normalizando en el fondo también las tragaperras fuera del videojuego. Está muy demostrado que tiene unas consecuencias psicológicas, físicas y económicas muy importantes».

Además, asegura que «si estás en un ámbito competitivo en el que puedes ganar premios por 10, 15 o 20 euros y esto puede significar cierto reconocimiento social en tu entorno, eso te está induciendo a un consumo compulsivo».

Conversación con las desarrolladoras y el ejemplo de Bélgica

Como no podía ser de otra forma, los agentes más importantes de la industria en España estarán involucrados en el proceso. AEVI (Asociación Española de Videojuegos) está en contacto con el Ministerio de Consumo, así como las desarrolladoras independientes. «Son los grandes modelos los que quizás, en una dinámica por evitar la piratería que existía hace diez años, están introduciendo un nuevo modelo de negocio para ganar dinero por otras vías. Es perfectamente legítimo, pero, en este caso, hacemos referencia a un punto negro de ese modelo».

Bélgica se ha convertido en un faro para el resto de países a la hora de abordar este asunto, ya que desde el gobierno belga se ha adoptado por una posición más radical, prohibiendo su uso. Sin embargo, Alberto Garzón tranquiliza a las empresas, puesto que «nosotros no queremos hacer no rentable el videojuego. Queremos que los videojuegos sean rentables, pero siempre preservando la salud pública».

Es más, el gobierno español se encuentra en conversaciones con el belga para conocer de primera mano su experiencia. Entre las medidas que se usarán para preservar la regularización de este contenido, se encuentra «un seguimiento del mercado y, por supuesto, siempre puede haber denuncias».

Otro tema complejo es aquel que consiste en diferenciar la loot box competitiva de la cosmética. Garzón indica que «solo incorporaremos aquello que incluya el azar de por medio. Si lo que hay es una prestación que paga un usuario porque quiere, o porque consigue mejoras o para no tener que tirarse 60 horas jugando y poder terminar el juego antes, digamos que eso entra en ámbito de la decisión individual».

Por último, el ministro ha asegurado que van a someter el asunto a una consulta pública. Y sobre una fecha aproximada de la tramitación de la ley, Garzón cree que «a lo largo del 2021 estará. Lo único es que hay un doble proceso: el proceso de consulta y de información densa para poder tomar la decisión y luego está el trámite parlamentario, que esperamos que no sea demasiado largo».

Hace apenas un mes el Gobierno de España ya adelantó que se iniciaban los trámites para la implementación de esta ley. Otros países europeos como Francia han adoptado sus propias medidas al respecto, mientras que una firma de abogados ha llegado a cargar incluso contra Fortnite.

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